Hola de nuevo a todos los que seguís las pocas publicaciones que colgamos en este blog.
Esperemos que la ausencia de entradas sea sinónimo de la calidad de las mismas. Gracias a los que con vuestros comentarios así lo confirmáis.

En esta ocasión, por un hecho del que he podido formar parte, este mismo lunes. Quiero hablaros de un producto: BANCARIO para el que no tiene cultura financiera, y FINANCIERO para el que tiene MUCHA cultura financiera.

El nombre más común es SWAP, pero tiene otras definiciones tales como “IRS”, “clip”, “bono clip”, “cuota segura”, “permuta financiera”, “contrato cobertura hipoteca” o “cobertura de tipos”. Como dice el título del post: ¡¡¡MUCHOS NOMBRES PARA TAN POCO CULTURA!!

El producto ha sido objeto de miles de denuncias. De hecho solo hay que buscar “SWAP” en youtube y veremos a mucha gente con pancartas, reclamando frente a las sucursales bancarias.
Si pincháis AQUÍ podréis leer una de las muchas noticias que han salido al respecto.

Cito textualmente: El ‘swap’ es un producto financiero complejo con casi medio siglo de historia pensado, principalmente, para empresas y autónomos por el que los prestatarios y las entidades financieras sellan un acuerdo en el que los créditos van a estar referenciados a un tipo de interés fijo durante un plazo establecido, independiente de variaciones externas. Aunque no está dirigido a las hipotecas, hace un par de años, cuando el Euribor toco su máximo (5,3%), los bancos y cajas comenzaron a venderlo a sus clientes, que ahora son casi indemnes a la caída libre del índice.

Este producto también se usa, por ejemplo, en el intercambio de divisas o en la compra de barriles de petróleo para fijar un valor fijo a las monedas y un precio fijo al barril independientemente de sus fluctuaciones. Esta permuta financiera, como derivado, no aparece en las escrituras ni en el contrato hipotecario en sí. Se firma en un documento anexo durante cualquier momento de la vida del préstamo hipotecario. Con ella, el hipotecado se asegura pagar un interés fijo máximo durante un periodo de tiempo aunque el nivel del Euribor esté muy por encima. En principio, y sobre el papel, un buen producto. Y más si tenemos en cuenta que la entidad abona la diferencia al cliente cuando el Euribor es superior al tipo de referencia pactado. El problema llega cuando los tipos de interés bajan considerablemente, como ha ocurrido.

Bien, esta es la explicación técnica. Ahora vamos a la explicación aplicada a la realidad.

– ¿Hola? ¿El señor Fulanito de Tal?
– Si, dígame.
– Le llamo de la oficina del Timobank, que tiene la hipoteca con nosotros.
– Si, y justito para pagarla con lo que ha subido este año.
– Por eso le llamo, precisamente. Nuestro banco, en su política de cuidar a sus clientes, quiere ofrecerle un “SEGURO” que le supondrá que aunque el Euribor suba, usted no pagará más por su hipoteca.
– Pues está bien, porque empecé pagando 8OO al mes y ahora ya estamos en 1300€ mensuales, ¡¡Y como siga subiendo no sé como vamos a hacerlo!
– Exacto, pues por eso hemos querido echarle una mano.
– ¿Y cuanto me va a costar?
– Nada. No cuesta nada ponerlo en marcha.
– Pues entonces lo ponemos en marcha, por supuesto.
– Bien, pues les espero mañana para firmarlo aquí, en la oficina.
– ¡¡¡GRACIAS, muchas gracias!! De verdad que me han hecho un favor.

Ahora vamos a ver lo que podría ser el diálogo entre el mismo comercial del banco y un señor con un poquito de cultura financiera:

– ¿Hola? ¿El señor Fulanito de Tal?
– Si, dígame.
– Le llamo de la oficina del Timobank, que tiene la hipoteca con nosotros.
– Si, y justito para pagarla con lo que ha subido este año.
– Por eso le llamo, precisamente. Nuestro banco, en su política de cuidar a sus clientes, quiere ofrecerle un “SEGURO” que le supondrá que aunque el Euribor suba, usted no pagará más por su hipoteca.
– ¿Y eso no será un SWAP? Es que he leído algo sobre ellos, nada bueno.
– Bueno…si (¿Quién le habrá explicado a este?).
¿Y cuanto me va a costar?
– Nada. No cuesta nada ponerlo en marcha.
¿Y si decido cancelarlo después?
– Bueno, en ese caso habría que hacer un cálculo para ver si le toca pagar o ingresar.
¿Y de qué depende que pague o cobre?
– De esta fórmula.

Esta es la fórmula real de un contrato de SWAP(A ver como explica esta fórmula por teléfono si ya en juicios el juez no ha sabido interpretarla).

– No sé, no lo veo claro. ¿Entonces es como una apuesta a lo que va a hacer el euribor?
– Bueno, por explicarlo de alguna manera…si…bueno…algo parecido…
¿Y si la apuesta me sale mal y el euribor empieza a bajar en lugar de seguir subiendo? Porque si sigue así al final habrá un grave problema social.
– Bueno, en ese caso le tocaría pagar, claro.
¿Y en la misma proporción que lo que gano si sube?
– Exacto, ya veo que lo ha entendido. Bien
– Entonces, ¿Si algun día el euribor vuelve a bajar a los niveles a los que estaba antes, me tocará pagar en proporción muchísimo más que lo que pueda ganar ahora con la posible subida?
– Bueno, si, pero…(¡Dios mío donde me estoy metiendo! ¡Que m’ha tocao el listo!)
– Bien, lo tengo claro. ¡¡¡NO ME INTERESA!!
– Pero hombre, piense…
– Lo que pienso es una última pregunta. ¿Usted lo ha contratado?
– No, pero es que…
– Gracias, buenos días.

Bien, pues este lunes llamé a una persona a la que sugerí que pidiese una “Oferta vinculante” a su caja de ahorros, con la cual iba a firmar una hipoteca en pocos días.
Me atendió al teléfono y me comentó que al cabo de 30 minutos debían estar en el notario para firmar la hipoteca. Me dijo que le había sorprendido al de la caja la petición del “Presupuesto cerrado” que eso es una oferta vinculante, y que se lo había dado.
El final era realmente una oferta comercial donde, entre otras cosas, se les ofrecía la posibilidad de contratar, al margen de la hipoteca, una cobertura de tipos de interés.

Le pedí que me la escanease y me la enviara por correo, y a los cinco minutos le contesté con cuatro preguntas para el director de la sucursal.
Como llegaron algo tarde al notario (Mea Culpa) le hicieron las preguntas allí.
Según me comentaron, la cara al concepto “SWAP” que puso el banquero era de fotografía. (¿Quién le habrá explicado a este?).

Al final salieron de allí con una hipoteca, no con nada “enganchado”. No se imaginan el dinero y los problemas que se han ahorrado con una simple consulta.
SABER O NO SABER. ¡ESA ES LA CUESTION! (Y no sé nada, peró el banco se aprovecha del que sabe todavía menos)

Aviso que el SWAP no tiene nada que ver con la hipoteca. Yo puedo contratarlo aunque no tenga hipoteca con Timobank. Si tengo hipoteca y me la llevo, SIGO TENIENDO LA PERMUTA FINANCIERA.
Puedo contratarlo “apostando” a lo que hará el Euribor, el petroleo, el oro, o el precio medio de los botes de tomate del Prica. ¡¡ES UNA SIMPLE APUESTA!!
Pregúntale a tu banco si hoy te vende un SWAP apostando a que el euribor va a subir en los próximos años.
Yo se lo pregunté a un director de banco y me contestó: “Es que como es un producto que nos ha dado muchos problemas, ahora ya no lo contratamos”

Os comento que la mayoría de las resoluciones judiciales favorables a los clientes ha sido por un motivo simple: SE HAN VENDIDO COMO UN SEGURO Y NO LO SON.
En Girona, “la meva terra” ya ha salido el primer juicio favorable al cliente. En la resolución se ha incluido un claro “NO SE PUEDE ENTENDER DE TODO”.

 No me extiendo. El mes que viene hablaremos de los “suelos” en las hipotecas, QUE NO TIENEN NADA QUE VER CON EL SWAP, y de la reforma de las pensiones que, no dudéis, va a aprobar el gobierno. ¡ASI VAMOS, PONIENDO PARCHES!

Salu2

 

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