Hola a todos

“La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo”. Lo dijo en cierta ocasión el actor Will Rogers.

Bromas aparte, está claro que es la forma más rápida, pero no es así como les enseñamos a nuestros clientes como funciona el dinero.
En Bárymont y Asociados enseñamos (a quien sea “enseñable”) como funciona una regla financiera sencilla, pero importantísima en el tema de la “pasta”, como  en matemáticas lo es el símbolo π para calcular el radio de una circunferencia.

Se trata de la regla del 72, de la cual me permito copiar la definición que el Banco de España y la CNMV hacen en su web www.finanzasparatodos.es:
“Recuerde la regla del 72: Es una orientación para saber los años necesarios para que una inversión con interés compuesto doble su valor. Simplemente, hay que dividir 72 entre el tipo de interés.
    72 / Tipo de interés = Número de años
    Por ejemplo, una inversión con interés compuesto del 6%, doblará en valor en 12 años.
    De la misma forma, se puede saber el tipo de interés necesario para que una inversión doble su valor en un número determinado de años.
    72 / Número de años = Tipo de interés necesario”

Yo quizás complementaría la definición (y pido perdón por mi osadía) advirtiendo que esta regla solo es aplicable cuando estamos utilizando el interés compuesto en nuestra inversión, y digo inversión porque en un ahorro, que es lo que solemos hacer, jamás se doblará el dinero, más que en el interior de nuestro bolsillo.

Aquí os dejo unos ejemplos que reflejan claramente que cuando doblamos la rentabilidad que obtenemos por nuestra inversión doblamos nuestra inversión en la mitad de tiempo. No quiero extenderme más en la explicación. Sería bueno (por tu propia cultura financiera) que si tienes alguna duda al respecto lo preguntases a tu gestor en Bárymont & Asociados, o a la persona que te puso en contacto con este blog.

Hay que aclarar que la regla del 72 solo se puede aplicar a una cantidad única y no cuentan las aportaciones sistemáticas con las que conseguirías el interés compuesto, al aplicar la promediación en una inversión fluctuante.
Entonces, hay que entender también que en un depósito a plazo no podemos utilizar esta regla, ya que la rentabilidad nos la ponen aparte. La inversión la debemos hacer en algún producto referenciado a un valor o indice, ya sean acciones, fondos, planes, o PIAS, y mejor si invierte en renta variable, ya que es la única opción de acumular un patrimonio realmente “digno”.

Un ejemplo, adaptado a uno de los productos que Bárymont (www.barymont.com) ofrece a sus  clientes, el Unit-Linked, apropiado para cantidades a partir de 10.000€, si bien hay que advertir que nuestro cliente “standard” es la persona que quiere guardarse un poco de dinero cada mes.

Si pusiésemos 5.000€ en un Unit-Linked a nuestro hijo al cumplir los 20 años (menudo regalo) a la edad de 56 años, y a una rentabilidad media del 12%, que es lo que da la renta variable en el largo plazo, en 36 años se hubiera doblado 6 veces (cada 6 años, según el gráfico de más arriba) y tendría… ¿cuanto?

Os animo a escribirlo en los comentarios.

Mientras tanto, os dejo el vínculo a los productos disponibles para nuestros clientes.
http://www.barymont.com/productos.html

Salu2

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