¿Parece absurdo pensar en la jubilación de mis hijos? No lo parece tanto cuando lo simplificamos de la siguiente manera: Si tardaré muchos años en acumular dinero suficiente como para no depender de la “Seguridad” Social…¿Por qué no empezar lo antes posible?

Hola a todos.
Que penséis en la jubilación de los más pequeños de la familia, esa es mi intención hoy, con este post.

Este es el artículo que me ha hecho escribir sobre esta cuestión. Podéis pinchar en el título del mismo para verlo en su fuente original, el cual ya es bastante “fuerte”: El futuro es de los “viejos”

Cuando habla en el artículo de que nos tenemos que preparar para un envejecimiento activo, yo preferiría llegar pensar en jubilarme cuando todavía soy activo. Me encantó un libro que leí hace un tiempo, por su planteamiento: Si en la era de los cambios continuos tus hijos quedarán obsoletos para su trabajo a los 30 años de edad, ¿por qué no prepararlos para que con esa edad sean económicamente independientes?
El libro en cuestión se llama “Niño Rico, Niño Listo” de Robert Kiyosaky.

Pero vamos por partes. Como siempre digo, si se hunde el barco (comentario frecuente en estos días con el centenario del Titanic) lo primero que tendrás que hacer es nadar para después poder salvar a tus hijos. Con esto quiero decir que lo que explico a continuación es tan solo un “truco” para ahorrar para los niños.

Igual que hay anuncios en la tele que advierten que ha sido grabado por especialistas y que no todo el mundo lo puede hacer, invertir para el futuro de los hijos solamente deberían hacerlo esos padres que ya tienen su propio plan financiero en marcha.
¿Por qué primero se empieza por el ahorro-inversión de los padres? Por razones obvias: ¡¡ a nosotros nos queda menos tiempo para la jubilación !!

Hasta que no estemos invirtiendo cada mes en nuestro producto la cantidad calculada por nuestro asesor independiente, no deberíamos guardar para los niños. Puedo explicarlo de más maneras, pero me parece que ya lo hemos entendido…¿no?
Creedme que el mejor favor que le podéis hacer a vuestros hijos es enseñarles a guardarse el 10% del dinero que ganan ayudando en tareas en casa o porque el abuelito les ha dado algo de dinero.

Bien, pues vamos entonces a suponer que ya tenemos en marcha nuestro plan financiero a medida y que nos sobra algo de dinero al mes.
No hace falta guardar demasiado para los niños, debido a que el tiempo que tienen por delante es mucho más importante que la cantidad invertida, debido al efecto de capitalización compuesta que tienen ciertos productos de inversión.
¿Puedo poner más? Perfecto, pero una simple consulta a nuestro gestor personal nos servirá para saber si debo aumentar la cantidad a los niños o incrementar la aportación mensual a mi/nuestro propio producto de inversión.

¿Os pongo un ejemplo práctico? Creo en eso de “para muestra, un botón“:
Voy a poner un ejemplo con un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) que invierte en renta variable, lo cual recomiendan TODOS los expertos cuando el horizonte temporal hasta el momento de recuperar el dinero es igual o superior a 10 años.

Estos padres, por supuesto, ya tienen su plan financiero en marcha, protegiendo sus ingresos con un buen seguro de vida hasta que hayan acumulado suficiente como para estar cubiertos por su patrimonio. Es entonces cuando ven que podrían permitirse dedicar 100 euros más al mes a planificar el futuro familiar.
Deciden acudir a su asesor financiero y les propone lo siguiente:
– Abrimos un PIAS a nombre del adulto con más edad (en este caso tiene 40 años) con 100€/mes de aportación y con una revalorización del 3% (para compensar la subida del IPC)
Ponemos como beneficiarios IRREVOCABLES a los niños, a partes iguales (tienen 6 y 8 años)
– Cuando llegue el momento en que los “niños” tengan su primer sueldo (suponemos que entonces tienen 20 y 22 años) y haremos lo siguiente:
Abriremos un PIAS a nombre de los dos hermanos, con ellos como “tomador” y “asegurado”.
Convertiremos el patrimonio acumulado en el PIAS en una renta mensual (es lo que el PIAS permite pasados al menos 10 años desde su apertura) y la destinaremos a nutrir mensualmente a los dos nuevos PIAS abiertos a los ahora adultos.

Si los chicos han aprendido a ahorrar su 10% lo destinarán al mismo PIAS, y si no lo han hecho, conseguiremos que al menos sus PIAS tengan la aportación mensual que la “promediación” recomienda, en pos de una mayor rentabilidad en el largo plazo.
Si contamos además que en ese momento el padre tiene 54 años los impuestos que pagaría serían únicamente por el 28% del beneficio. A día de hoy, que las pluvalías se pagan en un 21% sería entonces el 21% del 28%. Al final pagaría unos impuestos del 5,88% frente a un 21% de un fondo de inversión o de un ahorro típico en el banco.

¿Que hemos ganado?
– Que nuestros hijos tendrán un ahorro con aportaciones sistemáticas durante MUCHO tiempo, basado en tan solo unos años de aportaciones al PIAS original.
– Que pagaremos poquísimos impuestos por los beneficios generados en la inversión original.
– Que podremos cambiar los porcentajes a los beneficiarios (hay que recordar que el PIAS es técnicamente un seguro de vida) si al llegar el momento uno de nuestros hijos nos ha salido un “palangana”
– Que tendremos una inversión que los hijos no podrán tocar hasta que tú lo decidas, a menos que se produzca el fallecimiento del asegurado del PIAS (el padre) en cuyo caso el seguro de vida incluído en el PIAS actuaría y los niños cobrarían, en el porcentaje pactado, el dinero acumulado más el cobertura del seguro.

¿Que cálculo os puedo dar? Que si invertimos 50 euros al mes en un recién nacido, al cumplir los 45 años tendría más de 450.000€ acumulados, cantidad suficiente para “jubilarse” por sus propios medios (considerando que se han seguido invirtiendo durante los 45 años de la manera que antes hemos explicado)
Que nadie se sorprenda con estos números, los expertos saben lo que significa invertir sistemáticamente en renta variable durante un largo plazo:
Expansion: La pension publica no es rentable.

¿Os gusta? Pues ahora que tenemos esta información sigamos poniendo dinero en una cartilla que el banco nos ha propuesto, eso sí, con regalos del “Club Megatrix”…que de eso va a vivir nuestro niño.

Os invito a hacer un cambio, seguro que vuestros hijos os lo agradecerán después.

Salu2

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